Si dispones de una terraza o jardín, disfrutar del exterior en verano es esencial. Para ello, unas sillas y mesa de mimbre son ideales, ya que este material vegetal crea piezas artesanales resistentes y elegantes. Sin embargo, el mimbre sufre con los cambios climáticos y el paso del tiempo. En lugar de desecharla, aprende cómo restaurar tu silla de mimbre de exterior con esta guía experta y recupérala para seguir disfrutando.
Materiales necesarios:
- Paño
- Cepillo de púas
- Recipiente
- Agua
- Tierra abrasiva (o papel de lija fino)
- Manguera de presión
- Pistola de silicona o tubo de pegamento universal
- Pintura para exteriores
- Barniz incoloro para exteriores
Pasos a seguir:
Limpia la silla con un paño seco para eliminar polvo y astillas. Humedece el paño con agua y pasa de nuevo por toda la superficie.
Usa un cepillo de púas con tierra abrasiva para frotar todos los rincones. Esto elimina grasa acumulada y suciedad en zonas de difícil acceso.
Enjuaga con una manguera de alta presión para remover toda la suciedad y deja secar completamente al aire libre.
Una vez seca la silla de mimbre, repara partes sueltas o astilladas con pistola de silicona o pegamento universal. Deja secar varias horas al exterior.
Aplica pintura para exteriores para renovar el aspecto y cubrir imperfecciones. Deja secar según las instrucciones del fabricante.
Finaliza con una capa de barniz incoloro para exteriores. Deja secar y disfruta de tu silla de mimbre renovada en el exterior.