Los abrigos de piel son prendas de lujo costosas y delicadas, como los de chinchilla, coyote o visón, apreciadas por su elegancia. Mantenerlas impecables requiere cuidados específicos para preservar su belleza y longevidad frente a lluvia, nieve y suciedad.
Aunque lo ideal es confiar en profesionales, puedes realizar limpiezas básicas en casa con precaución. En esta guía experta de UnComo.com, te explicamos cómo limpiar un abrigo de piel de forma segura y efectiva.
Pasos a seguir:
1. Cuidados preventivos para mantenerlo perfecto
Con los cuidados adecuados, un abrigo de piel dura años conservando su brillo original. Realiza limpiezas rutinarias, controla temperatura y humedad, e inspecciona regularmente.
Aquí van consejos clave para mantener tu abrigo de piel en óptimas condiciones:
- Nunca lo dobles: cuélgalo siempre.
- En verano, revisa el abrigo y armario para detectar polillas. Consulta cómo evitarlas o eliminarlas.
- Usa perchas anchas, no de alambre, para evitar deformaciones.
- Evita perchas con pinchos o ganchos que dañen la piel.
- En días húmedos, sácalo del armario: la piel natural necesita humedad para no resecarse.
- Lleva el abrigo a un peletero profesional al menos una vez al año.
- No lo guardes en bolsas plásticas: necesita respirar.
- Protégelo de la luz solar directa.
- Evita perfumes con alcohol, que decoloran y secan los pelos.
2. Secado si está mojado por lluvia o nieve
Para secar un abrigo de piel empapado, elimina el agua con las manos usando solo los dedos y cuélgalo en un lugar ventilado. Nunca uses cepillos, toallas o secadores, ya que dañan la piel.
3. Limpieza profesional: la opción más segura
La mejor forma de limpiar un abrigo de piel es llevarlo a un peletero especialista con equipo profesional, como tambores de serrín que absorben suciedad, seguido de aceites para restaurar brillo y color.
4. Sacudida inicial en casa
Para limpiar en casa, empieza sacudiendo el abrigo. Agárralo por los hombros a la altura de tus hombros y agítalo arriba y abajo como una sábana. Esto elimina polvo y residuos acumulados.
5. Cepillado suave
Siguiente paso: cepíllalo con un cepillo especial para pieles (dientes espaciados y redondeados) o con las manos. Cepilla siempre en la dirección del pelo, con movimientos cortos y uniformes, dividiendo el abrigo en secciones para no estirar la piel.
6. Tratamiento de manchas (aceite, café, etc.)
Para manchas frescas, prepara una solución casera de agua y alcohol isopropílico. Aplícala en la mancha. Nunca uses disolventes o limpiadores agresivos.
7. Frotado y secado
Frota la zona con un paño blanco limpio. No enjuagues; cuelga el abrigo en un área ventilada hasta que se seque completamente. Evita secadores o calor.
8. Cepillado final
Una vez seco, realiza un cepillado final como en el paso 5: suave, en dirección del pelo y con movimientos pequeños.