El mármol es un material noble y elegante para suelos, apreciado por su frescura y sofisticación. Sin embargo, su naturaleza porosa lo hace propenso a manchas y pérdida de brillo. Mantenerlo impecable requiere cuidados específicos. A continuación, le ofrecemos una guía práctica y probada para limpiar el suelo de mármol y preservarlo en óptimas condiciones.
Pasos a seguir:
1. Evite productos abrasivos como la lejía, ya que dañan el mármol. Opte por limpiadores especializados según el tipo de mármol (blanco, negro, etc.) para una limpieza segura y efectiva.
2. La humedad excesiva perjudica el mármol. Tras fregar, pase inmediatamente una mopa seca o un paño absorbente para eliminar residuos de agua y mantener el brillo por más tiempo.
3. Aplique una capa de cera neutra una vez al mes sobre el suelo de mármol. Esto protege la superficie, repele manchas y realza su luminosidad natural.
4. Para suciedad intensa, prepare una solución con agua muy caliente y agua oxigenada (1 parte por 12 de agua). Use una fregona bien escurrida, friegue con cuidado y seque inmediatamente con un paño limpio.
5. Realice un pulido profesional cada 4-5 años para eliminar manchas profundas y restaurar el brillo. Consulte cómo pulir el mármol para más detalles.