Olvídate de los terrenos irregulares y eleva tu jardín al siguiente nivel. Las camas elevadas permiten cultivar tus plantas favoritas en cualquier rincón de tu patio, manteniendo un suelo óptimo y condiciones ideales de crecimiento. Millones de jardineros en todo el mundo las utilizan con éxito. Descubre siete razones convincentes para instalar una y sigue nuestra guía experta para construir una de 3x5 pies (aprox. 90x150 cm) perfecta para tu espacio.

1. Mantenimiento más fácil del jardín
Con una cama elevada, el cuidado de las plantas es mucho más sencillo. Al estar por encima del suelo, reduces la necesidad de agacharte. Diseña bordes amplios para poder sentarte cómodamente mientras trabajas.
2. Mejor drenaje del suelo
Las camas elevadas mejoran el drenaje natural. Mezcla suelo arcilloso con material suelto para un drenaje óptimo. Como no pisas el interior, el suelo no se compacta, superando en rendimiento a los lechos tradicionales en el suelo.
3. Temporada de crecimiento extendida
Al elevar el suelo, se calienta más rápido en primavera. Siembra antes y disfruta de una cosecha prolongada durante toda la temporada.
4. Control de malezas y hierba
Es más difícil que la hierba invasora se extienda en camas elevadas. Antes de instalarla, corta el césped al mínimo para resultados óptimos.
5. Protección contra animales y plagas
Elimina el tráfico peatonal en el jardín, accediendo desde los lados. Ofrece una barrera natural contra topos, campañoles y otros intrusos.
6. Mayor espacio de cultivo
Sin espacios entre filas, maximizas el área para plantas. Ideal para hortalizas, verduras y flores en espacios reducidos.
7. Control total de la salud del suelo
Crea un sustrato ideal desde cero, incluso en suelos pobres, compactados o rocosos. Rellena con una mezcla rica en materia orgánica para evitar excesos de humedad o sequía.
Cómo construir una cama elevada: Guía completa
Construir una cama elevada beneficia tu salud y la de tus plantas. Dedica un fin de semana a este proyecto con madera y metal duradero, y cosecha los resultados toda la temporada.
Suministros necesarios

Paso 1: Corta las tablas de cedro
Pide en la ferretería que corten: Divide la tabla de 10 pies (3 m) en dos piezas de 5 pies para los lados largos superiores. Divide la de 6 pies (1,8 m) en dos de 3 pies para los cortos. Corta la de 8 pies (2,4 m) en ocho tramos de 1 pie (30 cm) para patas. Divide el listón de 4 pies (1,2 m) en cuatro de 1 pie para soportes interiores.

Paso 2: Corta el metal a medida
Usa tijeras para metal: Divide la lámina de 1x8 pies (30x240 cm) longitudinalmente en dos paneles de 1x8 pies. Corta cada uno a 3 pies (90 cm) para los extremos. Los paneles restantes de 1x5 pies (30x150 cm) formarán los lados.

Paso 3: Tiñe las tablas
Lija las tablas con papel de lija o lijadora. Limpia el serrín y aplica tinte. Deja secar completamente.

Paso 4: Crea el marco superior
Une las cuatro piezas superiores con soportes de esquina. Fija con dos tornillos por extremo para un marco estable de 3x5 pies.

Paso 5: Construye las esquinas (patas)
Para cada pata, une dos tramos de 1 pie con soportes de esquina y dos tornillos por tabla. Estas soportarán el marco.

Paso 6: Atornilla los lados de metal
Coloca las patas en los extremos del marco. Alinea un lado de metal y atorníllalo por el interior de lados y patas. El borde cortado hacia abajo. Repite para los cuatro lados.

Paso 7: Instala y finaliza
Posiciona la cama en su lugar. Fija los cuatro listones de 1 pie en el centro interior para reforzar el metal. Presiona las patas contra el suelo (afloja si es necesario). Rellena con mezcla igual de tierra vegetal y compost. Planta verduras y flores.
Opta por una cama elevada para un huerto ordenado y fácil de mantener. ¡Transforma tu jardín hoy!