El diseño de paisajismo urbano transforma lotes baldíos en espacios atractivos que despiertan la belleza, fomentan la relajación, el ejercicio, el juego y la conservación natural. El primer paso es evaluar detalladamente el sitio existente. Obtén el plano parcelario en la oficina catastral o registro municipal local, que detalla límites precisos, elevaciones y datos útiles. También ayudan los planos de edificios o estructuras cercanas. Con esta información, imagina el potencial del espacio.
Aunque tus ideas sean ambiciosas, sé realista: verifica las leyes de zonificación de tu estado y municipio, ya que definen los límites permitidos. Estas regulaciones varían según la ubicación y suelen abordar:
- Drenaje, riego, control de erosión y uso de fertilizantes: influyen en las especies vegetales permitidas. Algunas zonas recomiendan o exigen plantas nativas.
- Cercas: regulan posición, altura, materiales y mantenimiento.
- Tarimas y estructuras de madera: pueden requerir permisos especiales o estar restringidas.
- Muros de contención: necesarios para cambios topográficos o para mantener los existentes.
- Limpieza y demolición: normativas específicas para remover estructuras previas.