Con la llegada del buen tiempo, aumenta el deseo de disfrutar de la piscina para combatir el calor, relajarnos y practicar deporte. Sin embargo, el agua se contamina por microorganismos ambientales y por los bañistas. En piscinas exteriores, el polvo, las hojas y la lluvia empeoran la situación. Por ello, un mantenimiento adecuado de la piscina es clave para su uso seguro y placentero. A continuación, detallamos los productos necesarios para el mantenimiento de una piscina, basados en prácticas recomendadas por expertos.
pH
El pH mide la acidez del agua y debe mantenerse entre 7,2 y 7,6 para un equilibrio óptimo. Si supera 7,6, el agua se enturbia, obstruyendo filtros y accesorios. Por debajo de 7,2, resulta corrosiva, irrita ojos y daña componentes metálicos. Usa reguladores de pH para corregirlo periódicamente.
Cloro
El cloro es un desinfectante esencial que elimina microorganismos residuales tras la filtración. Actúa como ácido hipocloroso, manteniendo un residuo protector contra nuevas contaminaciones. Coloca una pastilla de cloro en los skimmers cada 2-3 días, ajustando según tamaño de la piscina, uso y condiciones ambientales.
Antialgas
Previene el crecimiento de algas, que tiñen el agua de verde en climas cálidos. Añade un tapón dosificador al atardecer diariamente para mantener el agua cristalina.
Filtración
El sistema aspira el agua superficial por skimmers y del fondo por la toma correspondiente. Tras pasar por el filtro, regresa limpia por los impulsores, asegurando una circulación continua y efectiva.