La limpieza de primavera no solo implica quitar el polvo o barrer, sino también aplicar métodos de organización eficaces. Es el momento ideal para revisar el cajón de tus sujetadores, que probablemente acumula desorden y necesita atención urgente.
Según una reciente encuesta de MINDD Bra Company a más de 100 mujeres, una cuarta parte tiene entre 10 y 25 sujetadores en su cajón, y casi el 45% solo usa tres o menos de forma habitual. Organizar no solo ahorra espacio, sino que mejora el bienestar psicológico. "El desorden genera estrés, ansiedad y sensación de agobio", explica Justin Klosky, fundador de O.C.D. Experience y organizador personal de celebridades como Kim Kardashian.
Para una colección de lencería funcional, empieza editando lo que tienes. Mide tu talla de sujetador si han pasado más de seis meses desde la última vez, o si has ganado o perdido peso.
Helena Kaylin, fundadora de MINDD, comparte su experiencia: "Tenía 93 sujetadores, pero solo usaba cuatro. Fue el momento de ser honesta y decidir qué conservar".
A continuación, los pasos recomendados por expertos para ordenar tu cajón de sujetadores.
1. Retira todos los sujetadores del cajón
Como en cualquier limpieza profunda, empeora antes de mejorar. Vacía el cajón por completo y coloca todos los sujetadores a la vista para evaluarlos.
2. Separa los sujetadores de uso diario
Muestra favoritismo: guarda los que usas regularmente y nota por qué los prefieres. Esto guiará futuras compras. "Si repites un sujetador en distintas ocasiones, aplica esos criterios a los demás", aconseja Kaylin.
3. Conserva sujetadores para ocasiones especiales
Guarda opciones como sujetadores sin tirantes o para atuendos específicos, aunque no los uses a diario, siempre que sigas interesada en los conjuntos que los requieren.
4. Elimina los 'quizás'
Es normal el apego sentimental. Para decidir, aléjate de la pila al menos dos horas. Si aún lo deseas al volver, guárdalo. Esta regla también aplica a compras nuevas.
5. Revisa por desgaste
Descarta sujetadores con copas deformes, alambres rotos, bandas gastadas o manchas. Son señales de que han llegado al final de su vida útil.
6. Deshazte del resto
Tira los muy desgastados. Dona los en buen estado o nuevos a refugios para mujeres, como Free The Girls, The Bra Recyclers, Donate Your Bra o Smalls For All.